lunes, 19 de abril de 2010

LA ADOLESCENCIA

Todo en el universo está en constante cambio, y todo tiene un ciclo, y el ser humano como parte del universo no es la excepción. Desde que nacemos e incluso antes ya estamos cambiando para adaptarnos a lo que nos depara el mundo; pero es en la adolescencia en que estos cambios se hacen más evidentes ya que dejamos nuestro cuerpo de niños y maduramos a un cuerpo de adulto, pero no solamente cambia nuestro cuerpo sino que a esto le acompaña los diferentes cambios emocionales y sociales que lo ayudaran a como decía Erickson la búsqueda de su identidad.

La adolescencia comienza con la pubertad, es decir, con una serie de cambios fisiológicos que desembocan en plena maduración de los órganos sexuales, y la capacidad para reproducirse y relacionarse sexualmente, pero estos cambios a menudo son bruscos y el adolescente no está preparado para aceptarlos, lo cual le genera angustia, desorientación, se siente avergonzado e incomprendido por lo que le sucede y de acuerdo a su percepción solo tiene dos alternativas, afrontar estos cambios solo, de ahí que muchos adolescentes se retraen, se aíslan de su familia y de sus amigos, creando una barrera invisible entre ellos y el mundo, su otra alternativa es encontrar a personas que estén pasando por los mismos cambios que él y de esta manera sentirse comprendido y aceptado.

Dolto en su libro “Palabras para adolescentes” hace una analogía sobre la adolescencia, comparándola con las langostas, y dice que estas al cambiar de caparazón, pierden primero el viejo y se quedan sin defensa por un tiempo, hasta fabricar uno nuevo, y durante este tiempo se hallan en gran peligro, y no faltara un congrio dispuesto a comérsela. Pues a un adolescente le pasa lo mismo, tiene que dejar de ser niño y con ello la seguridad que eso le brindaba, pasando de esta manera a una nueva etapa donde tendrá que hacerse de un nuevo “caparazón” pero hacerlo no será fácil, tendrá que afrontar a su “congrio” esto es sus miedos, sus inseguridades, las desilusiones y otras pruebas que le irán apareciendo en el camino, con el objetivo de hacer de este “nuevo caparazón” lo bastante resistente que cuando lleguen nuevas dificultades, él esté preparado para resistirlas y seguir adelante.

martes, 17 de noviembre de 2009

Tiempo Lejano

Que lejano se ve aquel Tiempo en el que me sentaba a ver la televisión y me divertía con programas como el chavo del ocho, scooby doo, Thundercats. tan lejano como cuando salia con mis amigos y sonábamos con nuestras futuras casas, cuando nada nos importaba, cuando solíamos ser nosotros mismos, sin tener que usar estas mascaras que nos ayudan a "encajar" en una sociedad donde si no eres lo que ellos quieren, te consideran un inadaptado, un LOCO.
Pero que de malo tiene ser un loco, no fueron a los que consideraron locos los que nos han traído a esta era, no fue Einstein con esa cabeza alborotada el que ayudo a la ciencia a avanzar, no fue Isaac Newton quien descubrió la ley de la gravedad, no fueron muchos mas por los que hoy tenemos electricidad?, podemos estar cómodos en nuestras casas y que fueron considerados locos, inadaptados???.
Pero aun sabiendo eso, sigo conservando mi mascara, por miedo tal vez a verme diferente, a ser rechazado, y aun anhelando volver a la época donde nada importaban, anhelando ser un niño otra vez, y a pensar en que todo esta bien, a la época donde discutías con alguien y al día siguiente las cosas estaban bien entre los dos, la época en que solía ser YO.

viernes, 13 de noviembre de 2009

¿Quién es el responsable?

Una reflexión para todos nosotros que somos peruanos.
La creencia general es que los gobernantes hacen poco o casi nada por sacar a nuestro país de donde está, y son ellos los directos responsables de nuestra suerte, sin embargo la sospecha de que el problema no está directamente en ellos, sino en nosotros, es cada vez más grande. Sí, nosotros como pueblo. Porque pertenezco a un país donde la viveza es valorada tanto o más que un sol. Un país donde hacerse rico de la noche a la mañana es una virtud más apreciada que formar una familia a largo plazo basada en valores y respeto a los demás.
Pertenezco a un país donde lamentablemente los periódicos jamás podrán venderse como se venden en otros países, es decir, poniéndolo en máquinas en las banquetas donde uno paga por un solo ejemplar y saca un solo periódico dejando los demás en donde están.
Pertenezco a un país donde la gente se siente triunfar si consigue robarse la señal de cable del vecino, o “arreglar” el medidor de agua.
Pertenezco a un país donde la impuntualidad es un hábito, en donde las personas tiran la basura en las calles. Un país en donde nuestros congresistas trabajan pocos días al año y cobran todos los demás como si fueran altos ejecutivos.
Pertenezco a un país donde la licencia de conducir, y los certificados médicos, se pueden comprar sin hacer ningún tipo de examen.
Pertenezco a un país donde puede subir una persona de edad muy avanzada o una mujer con un niño en brazos y la persona que viene sentada en el asiento reservado para estas personas simplemente no se para.
Un país en donde la gente está llena de faltas pero que disfruta criticando a sus gobernantes o a sus políticos. Mientras más le digo criminal a Fujimori, o falso a García, mejor soy yo como persona, a pesar de que ayer no dije nada cuando me dieron más del vuelto que me correspondía.
Ya basta. Como pueblo tenemos muchas, muchas cosas buenas pero nos falta mucho para ser los hombres y mujeres que nuestro país necesita, porque esos defectos, ese criollismo, esa deshonestidad, esa falta de calidad humana, más que Fujimori o García, es lo que realmente tiene fregado al Perú. Porque en lugar de tomar nuestro destino en nuestras manos, estamos esperando que alguien corrija nuestro camino.
Tenemos que erradicar primero los vicios que tenemos como pueblo y después cambiar nosotros solitos como peruanos por eso es que nadie servirá, solo nosotros; porque es cómodo ser peruano y vivir a la peruana, pero esa peruanidad hace daño a nuestras posibilidades como nación, porque vivimos en la cultura del “IMÁN”, ese que nos mantiene anclados y nos atrae hacia el conformismo, ese que se manifiesta mediante las excusas, los pretextos, los temores y las disculpas, que nos limitan y nos impiden alcanzar la “Calidad Humana”.
Después de este mensaje, francamente he pensado en buscar al responsable. No para castigarlo sino para exigirle. Sí, exigirle que mate su "imán", que mejore su comportamiento. He decidido buscar al responsable de que el Perú esté fregado y estoy seguro de que lo voy a encontrar esta tarde CUANDO ME VEA EN EL ESPEJO. Ahí estará, no necesito buscarlo en otro lado. Y le voy a exigir, le voy a suplicar, si es necesario, que me ayude a hacer un Perú mejor.