Una reflexión para todos nosotros que somos peruanos.
La creencia general es que los gobernantes hacen poco o casi nada por sacar a nuestro país de donde está, y son ellos los directos responsables de nuestra suerte, sin embargo la sospecha de que el problema no está directamente en ellos, sino en nosotros, es cada vez más grande. Sí, nosotros como pueblo. Porque pertenezco a un país donde la viveza es valorada tanto o más que un sol. Un país donde hacerse rico de la noche a la mañana es una virtud más apreciada que formar una familia a largo plazo basada en valores y respeto a los demás.
Pertenezco a un país donde lamentablemente los periódicos jamás podrán venderse como se venden en otros países, es decir, poniéndolo en máquinas en las banquetas donde uno paga por un solo ejemplar y saca un solo periódico dejando los demás en donde están.
Pertenezco a un país donde la gente se siente triunfar si consigue robarse la señal de cable del vecino, o “arreglar” el medidor de agua.
Pertenezco a un país donde la impuntualidad es un hábito, en donde las personas tiran la basura en las calles. Un país en donde nuestros congresistas trabajan pocos días al año y cobran todos los demás como si fueran altos ejecutivos.
Pertenezco a un país donde la impuntualidad es un hábito, en donde las personas tiran la basura en las calles. Un país en donde nuestros congresistas trabajan pocos días al año y cobran todos los demás como si fueran altos ejecutivos.
Pertenezco a un país donde la licencia de conducir, y los certificados médicos, se pueden comprar sin hacer ningún tipo de examen.
Pertenezco a un país donde puede subir una persona de edad muy avanzada o una mujer con un niño en brazos y la persona que viene sentada en el asiento reservado para estas personas simplemente no se para.
Un país en donde la gente está llena de faltas pero que disfruta criticando a sus gobernantes o a sus políticos. Mientras más le digo criminal a Fujimori, o falso a García, mejor soy yo como persona, a pesar de que ayer no dije nada cuando me dieron más del vuelto que me correspondía.
Ya basta. Como pueblo tenemos muchas, muchas cosas buenas pero nos falta mucho para ser los hombres y mujeres que nuestro país necesita, porque esos defectos, ese criollismo, esa deshonestidad, esa falta de calidad humana, más que Fujimori o García, es lo que realmente tiene fregado al Perú. Porque en lugar de tomar nuestro destino en nuestras manos, estamos esperando que alguien corrija nuestro camino.
Tenemos que erradicar primero los vicios que tenemos como pueblo y después cambiar nosotros solitos como peruanos por eso es que nadie servirá, solo nosotros; porque es cómodo ser peruano y vivir a la peruana, pero esa peruanidad hace daño a nuestras posibilidades como nación, porque vivimos en la cultura del “IMÁN”, ese que nos mantiene anclados y nos atrae hacia el conformismo, ese que se manifiesta mediante las excusas, los pretextos, los temores y las disculpas, que nos limitan y nos impiden alcanzar la “Calidad Humana”.
Después de este mensaje, francamente he pensado en buscar al responsable. No para castigarlo sino para exigirle. Sí, exigirle que mate su "imán", que mejore su comportamiento. He decidido buscar al responsable de que el Perú esté fregado y estoy seguro de que lo voy a encontrar esta tarde CUANDO ME VEA EN EL ESPEJO. Ahí estará, no necesito buscarlo en otro lado. Y le voy a exigir, le voy a suplicar, si es necesario, que me ayude a hacer un Perú mejor.
Ya basta. Como pueblo tenemos muchas, muchas cosas buenas pero nos falta mucho para ser los hombres y mujeres que nuestro país necesita, porque esos defectos, ese criollismo, esa deshonestidad, esa falta de calidad humana, más que Fujimori o García, es lo que realmente tiene fregado al Perú. Porque en lugar de tomar nuestro destino en nuestras manos, estamos esperando que alguien corrija nuestro camino.
Tenemos que erradicar primero los vicios que tenemos como pueblo y después cambiar nosotros solitos como peruanos por eso es que nadie servirá, solo nosotros; porque es cómodo ser peruano y vivir a la peruana, pero esa peruanidad hace daño a nuestras posibilidades como nación, porque vivimos en la cultura del “IMÁN”, ese que nos mantiene anclados y nos atrae hacia el conformismo, ese que se manifiesta mediante las excusas, los pretextos, los temores y las disculpas, que nos limitan y nos impiden alcanzar la “Calidad Humana”.
Después de este mensaje, francamente he pensado en buscar al responsable. No para castigarlo sino para exigirle. Sí, exigirle que mate su "imán", que mejore su comportamiento. He decidido buscar al responsable de que el Perú esté fregado y estoy seguro de que lo voy a encontrar esta tarde CUANDO ME VEA EN EL ESPEJO. Ahí estará, no necesito buscarlo en otro lado. Y le voy a exigir, le voy a suplicar, si es necesario, que me ayude a hacer un Perú mejor.

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